
por Vanesa Baerga
Históricamente los conglomerados mediáticos en América Latina han estado alineados políticamente a la derecha y han participado activamente de los procesos políticos en sus respectivos países. Como ejemplo se encuentran el apoyo recibido por parte de los medios de información a dos golpes de estado en América Latina, el de Chile en 1973 y el frustrado golpe contra Hugo Chávez en 2002.
En el caso de Chile, el periódico El Mercurio fue financiado por la Agencia Central de Inteligencia (CIA) de Estados Unidos, cuando Salvador Allende estaba en el poder, para desprestigiar su gobierno socialista y crear un estado de tensión psicológica más allá de la realidad en los lectores del periódico más leído del país. Su intención era que, a través de sus noticias, la sociedad chilena sintiera que había perdido su tradicional racionalidad y respeto por la ley.
Los medios de información son esenciales en asuntos políticos ya que ellos informan, sugieren actitudes a la audiencia, y ayudan a formar una ideología colectiva. En el caso de Venezuela, los medios privados venezolanos se han convertido en la feroz oposición política del gobierno de Chávez, y los encargados principales de desacreditar a su gobierno y a sus seguidores, a la misma vez que victimizan a la oposición.
El ex–presidente argentino Néstor Kirchner y el presidente uruguayo Tabaré Vázquez se han referido a los medios privados como la oposición política no-elegida.
Control de elite conservadora
Por los pasados treinta años, los medios de información en América Latina han estado monopolizados por una elite conservadora que ha protegido sus propios intereses económicos y corporativos particulares. Durante los 1980’s y los 1990’s, varios gobiernos latinoamericanos introdujeron la privatización junto a medidas políticas conservadoras, pero ahora, las cosas han estado cambiando. Los medios de información privados, que es alrededor del 90% del total de medios, se han posicionado como la oposición política cuando se trata de líderes progresistas. Estos medios y sus reportajes responden a sus intereses ideológicos, los cuales tienen estrechos lazos con políticas norteamericanas. Han penetrado a la audiencia latinoamericana, junto a la incursión de conglomerados mediáticos norteamericanos como Univisión, Telemundo y CNN en Español.
En la medida en que gobiernos progresistas han llegado al poder se empieza a cuestionar cómo se podía penetrar el bloqueo mediático para comunicar su visión.
La voz de América Latina
Alguna vez dijo Fidel Castro, icono antiimperialista, que lo que necesitaba América Latina era su propio medio de información para contrarrestar los reportajes de estos conglomerados. Hugo Chávez puso acción y capital a las palabras de Fidel, y con el apoyo de otros líderes de la región se creó Telesur.
La Junta de Miembros de Telesur dice que el canal tiene como propósito brindar una alternativa a la audiencia, y de esta forma fomentar una pluralidad en reportajes. Su surgimiento en la industria de medios en América Latina ha sido recibido con críticas de parte de sus detractores, regocijo de parte de sus seguidores, y escepticismo de parte de otros.
El proyecto de Telesur
Telesur es un canal de noticias 24 horas financiado por gobiernos latinoamericanos progresistas. Tiene como propósito ofrecer otro punto de vista al dominante en los medios de comunicación privados, los cuales son guiados por una línea corporativa y conservadora, como es el caso de Univisión, Telemundo, Televisa, Venevisión, TV Globo, El Mercurio en Chile, y muchos otros.Telesur surge en un momento políticamente histórico en la región latinoamericana. El proyecto de Telesur nace en julio del 2005, y fue inicialmente apoyado por los gobiernos de Venezuela, Argentina, Cuba y Uruguay. Los gobiernos de Bolivia, Ecuador, Nicaragua, Brasil y Paraguay se unieron después.
Aram Aharonian, director de Telesur, ha dicho que no se está tratando de competir en la misma base con medios hegemónicos o “mainstream”, Telesur provee una alternativa para lo que Aharonian llama la industria hegemónica de comunicaciones que tiene un solo mensaje y una sola forma de pensar. Él dice: “Mientras CNN en Español presenta las últimas tendencias de moda en París, Milán o Nueva York, las últimas noticias de Wall Street, o la próxima película de Hollywood que llegara a los cines, Telesur presenta documentales sobre historia, cultura, arte y movimientos sociales en América Latina, noticias sobre la política regional latinoamericana y películas independientes locales e internacionales”.
El surgimiento de Telesur ha sido parte de una tendencia internacional que se ha dado a principios del siglo 21, de parte de países que se han sentido insatisfechos por la forma en que los medios de información hegemónicos –que promueven, protegen y extienden el sistema capitalista– han tratado asuntos concernientes a sus regiones o países. Algunos de los países que han lanzado estaciones de noticias contrahegemónicas son: Qatar, Rusia, Francia, e Irán, quienes junto a Venezuela, pretenden proveer, de acuerdo a ellos, un mejor entendimiento de sus regiones y de sus políticas. El pionero de todos estos fue al-Jazeera en Qatar.
Los medios de información masivos han estado tradicionalmente concentrados en un punto de vista occidental, particularmente anglosajón, al igual que su forma de entender los procesos que ocurren alrededor del mundo. Por lo tanto, estos nuevos medios de información tienen el propósito de explicar desde su perspectiva los asuntos más importantes que ocurren en sus regiones o países. Estos noticieros contra-hegemónicos están respaldados por un alto nivel de profesionalismo y fondos generosos de parte de sus gobiernos. Su propósito es retar los noticieros internacionales.
La creación de noticieros 24 horas siete días a la semana es definitivamente parte del proceso globalizador y es base para la creación de una esfera pública global. Estos canales 24/7 son la última expansión de intereses corporativos llevados a cabo por occidente y son los vehículos para el imperialismo cultural, el cual propaga los flujos de noticias de occidente al resto del mundo. A través de estos canales se propone una ideología, una que no siempre concuerda con la audiencia, en el sentido de que muchas veces lo que se proyecta no se relaciona con la percepción del que recibe la noticia. De esta forma puede ocurrir un conflicto informacional entre el receptor y el emisario.
La habilidad de los noticieros satélites de transmitir simultáneamente alrededor del mundo y juntar audiencias durante momentos históricos y noticias de último momento crea el surgimiento de una esfera pública global genuina y establece cimientos cosmopolitas.Telesur y el resto de los canales contra-hegemónicos cuentan con el profesionalismo y el financiamiento necesarios. Yo diría que tendrían que desligarse de sus gobiernos para adquirir una mayor independencia, pero mientras tanto es un maravilloso desorden comunicacional, como ha dicho Andrés Izarra, presidente de Telesur.
*La autora obtuvo una Maestría en Artes en Teoría Crítica y Estudios Culturales, en la Universidad de Nottingham, Inglaterra. Su tesis: “Imperialismo mediático en América Latina y el surgimiento de Telesur”.
Publicado originalmente en el Observatorio de Comunicación y Desarrollo y luego en Claridad el 1ero e abril de 2009.
11 de julio de 2009
Los medios de INFORMACIÓN en América Latina y la función de TELESUR
10 de julio de 2009
DE LARGOS AÑOS DE AUTOCENSURA... A PLANTAR BANDERA
por Daisy Sánchez
Una reportera llama por teléfono a otra alarmada. La Fuerza de Choque de la Policía se movilizó hacia las instalaciones del periódico para asegurar que los empleados de circulación, despedidos en masa, no impidan la distribución del diario.
El choque entre empleados y policías parece inevitable. Los empleados llevan la de perder. A pesar de la tensión del momento y de que todos los medios en el país tienen acceso a las comunicaciones internas de la uniformada, no se envió al lugar ningún periodista para reportar el evento.
Eso no es casualidad, es concertado. Una empresa periodística no divulgará la lucha que los trabajadores llevan en contra de otro medio aunque sea su “competencia”, pero frente al silencio de las compañías de comunicación, contrasta la renaciente solidaridad de sus reporteros.
Los periodistas isleños, mudos por años de autocensura, tan dados al silencio cuando se trataba de nuestras luchas, tan poco solidarios en momentos cuando se defendía el derecho de nuestros compañeros de oficio, decidimos no quedarnos más callados, optamos por salir a la calle y denunciar la represión, la censura, los despidos festinados, el recorte de beneficios y derechos.
Convocados por la Asociación de Periodistas de Puerto Rico, periodistas de todos los medios electrónicos y escritos salimos como cualquier otro trabajador de este país a reclamar respeto a nuestros convenios, espacio para la negociación y la paralización de los despidos en masa. Megáfono en mano cantamos los mismos estribillos que escuchamos a los obreros que cubrimos para nuestros medios. Se ajustan a nuestra situación: “Periodistas unidos jamás serán vencidos”… y “No, no, no, no nos pararán!”…improvisamos un círculo en movimiento constante y continuamos con los estribillos, copiando a los que están acostumbrados a defender en la calle lo que el patrono pretende arrebatarles en su trabajo.
Es algo nuevo para esta generación de periodistas y para la mía también. No lo es para los que participaron de la huelga del periódico El Mundo, o la del The San Juan Star. Por eso muchos se notaban alegres, rebosantes de solidaridad pero poco diestros en el oficio de la protesta pública. Lo nuestro es la pelea en la redacción, entre cuatro paredes y más tarde, por lo general, compartir nuestras desilusiones frente a una copa de vino.
Pero el cerco se va cerrando, hasta que nos deja sin aliento. No sólo se nos limita en lo que podemos cubrir, a quién podemos entrevistar, dependiendo de las ataduras que puedan tener los “mandamás” de la redacción, o las medidas represivas internas, de esas que nadie ve, como el golpe que propina un policía a su víctima para que no deje marcas en la piel. Se nos arrincona porque no somos bien vistos en los círculos de poder por donde se pasea el jefe o se nos relega a la historia inofensiva donde no podemos “hacer daño con nuestras preguntas indiscretas”.
La “crisis económica” sirve ahora como excusa para recortar salarios, talar derechos, menguar la plantilla y triplicar las tareas a los que se quedan. Dos por uno, sale ganando el dueño del medio, pierden los trabajadores y el público a los que debemos informar.
Por eso el miércoles 3 de junio, los periodistas decidimos no quedarnos callados, plantamos bandera y le dijimos al país que también estamos en pie de lucha.
PERIODISMO LÍQUIDO
por Martín Becerra / Página12
El corazón de la sociedad de consumo late en una modernidad líquida a la que dedica buena parte de su obra Zygmunt Bauman. Ese latido bombea el fluido vital de ideales y valores inestables. El exceso de información caracteriza a las sociedades actuales. El sistema destinado a su producción, circulación y apropiación social define los rasgos identitarios de sus individuos así como un siglo atrás lo hacía la institución escolar, en la sólida era de la sociedad de productores. Para el sociólogo polaco, lejos de aquella estabilidad que imanaban tanto las palabras como las cosas, en la sociedad de consumo se diluyen esos sentidos fuertes para volverse todo lívido y fugaz.
Uno de los dispositivos emblemáticos del cambio epocal, que es la fuerza motriz de la producción y circulación de ideas y valores, es el periodismo. La modernidad líquida se nutre del ejercicio de un periodismo líquido, como tituló Miguel Wiñazki hace cuatro años.
Claro que referirse al periodismo como “líquido” en un contexto de hiperconcentración empresarial, donde el poder de grandes grupos desconoce fronteras (geográficas, económicas), parece contradictorio. ¿Periodismo líquido en un país encorsetado por el predominio de intereses bien mundanos que monopolizan derechos de televisación de interés masivo (como en el caso del fútbol) y obstaculizan toda iniciativa tendiente a la libre concurrencia y al acceso de otros –que no sean ellos mismos– a la titularidad de licencias audiovisuales? ¿No es ello exactamente opuesto a la liquidez? Pues no: una parte importante del periodismo se vuelve cada vez más líquido, más flexible y efímero, es decir menos sólido y metódico en sus objetivos, estilos, gramáticas, relaciones, rutinas y convicciones, al mismo tiempo que pocos grupos empresarios (algunos de ellos integrados por parlamentarios contra lo que la vetusta y autoritaria ley hoy defendida por los mismos grandes grupos, establece) consolidan su predominancia en el control de los principales medios del país. Tiene lógica: el periodismo líquido es por definición dúctil, y su condescendencia empieza por casa, con el patrón.
El periodismo líquido contiene, en sus condiciones de producción, un apotegma: la economía de recursos. Las personas, el tiempo y el estudio necesarios para comprender y explicar complejas situaciones sociales son reemplazados por el principio de instantaneidad irreflexiva. El periodismo líquido es antiintelectual por definición. Abusa de las opiniones, pero éstas deben ser viscerales (es el reino de exclamaciones como “¡qué horror!, ¡qué barbaridad!”, como bien ironizó Juan Pablo Varsky entrevistado por Página 12 en enero último).
Una de las figuras paridas por el periodismo líquido es la de los llamados “periodistas mendigos”. Son periodistas que mendigan por una entrevista o por una declaración anodina de alguien con fama. Es clásico el ejemplo del “periodista mendigo” al cierre de un partido de fútbol que se arrima al jugador: “¿Y Román, en quién pensaste al patear el penal?”. El periodista mendigo no interroga, sino que ofrece una cómoda excusa para que su “entrevistado” emita sin sobresaltos la frase que desee. El periodista mendigo no repregunta, a menos que su “entrevistado” lo habilite expresamente a ello. El periodista mendigo no incomoda, por decisión propia, al “entrevistado”. El periodista mendigo, valiosa pieza pulida por el periodismo líquido, emite elogios a modo de súplica si la fuente es “del palo” o la condena en juicio sumario si no tiene contacto o acceso a ella (pero no le dará derecho a réplica).
Como en el título del libro de Paula Sibilia, La intimidad como espectáculo, el periodismo líquido activa sus criterios de noticiabilidad a partir de dos variables: espectáculo e intimidad. Se reduce la noticia al ámbito de lo espectacular y para sostener la espectacularidad se recurre a la intimidad, al fisgoneo y la develación (muchas veces, autorizados por las fuentes) de lo íntimo.
Sería errado confinar a las secciones de deportes o espectáculos, esas zonas donde se dirime el “poder blando”, la morada del periodista mendigo: en la zona dura de economía o política la práctica mendicante gana terreno. Tampoco sería justo reducir la influencia del periodista mendigo a la televisión o la radio, medios cuyo torrente continuo de emisión exige llenar espacios incesantemente: el periodista mendigo anida en las redacciones de periódicos y revistas tanto como en los medios audiovisuales. No se trata de un problema individual: es un síntoma de época.
El periodismo líquido es puro presente y por ello el periodista mendigo debe privarse de ejercitar la memoria: su desempeño no sólo prescinde del archivo, sino que requiere anular toda documentación que rebase la referencia a lo inmediato. Con una excepción: la vida íntima o familiar del “entrevistado”. Es clave que el periodista mendigo conozca los nombres de hijos, pareja/s y mascotas del “entrevistado” para que, previa autorización, la conversación fluya entre anécdotas de su entorno familiar. Es clave para el periodista mendigo tutear al “entrevistado” y despedirse con un fuerte abrazo. Su máxima realización profesional será insertarse en el círculo íntimo del “entrevistado”, provocando una mímesis entre periodista y fuente. En última instancia, el periodista mendigo convierte su credo en religión y así como no exige coherencia en las posiciones de su “entrevistado” (porque teme irritarlo o porque ignora el pasado), tampoco respeta él mismo la lógica entre precedente y consecuente, y cambia de postura, de ídolo y de camiseta con naturalidad.
En el periodismo líquido el anecdotario es el factor clave de explicación de la realidad. Esta se teje, en el periodismo líquido, por anécdotas sin historia, justo a la inversa de la más fértil tradición periodística en donde la historia podía revestirse con anécdotas en aras del respaldo argumental y de la seducción del receptor.
El autor es profesor en la Universidad Nacional de Quilmes y Conicet.
Publicado en el sitio del Observatorio de Comunicación y Desarrollo Lationoamericano.
Ignacio Ramonet: "El latifundio de la información es una excelente metáfora"
por Pablo Gámez-Cersosimo /Radio Nederland
Radio Nederland: Un nuevo término se escucha en América Latina: el latifundio de la información o terrorismo mediático. ¿Percibe Vd. que existe un latifundio de la información en América Latina?
Ignacio Ramonet: Es una excelente metáfora porque resume un caso general y una especificidad latinoamericana. En el sentido que en muchos países, de Europa y otros continentes, se ha generalizado el modelo del grupo mediático. De una empresa que se constituye como un grupo, con una serie de empresas integradas mediante fusiones, concentraciones en las que se encuentran empresas de la prensa escrita, radio, televisión, internet, de la edición, del ocio, cine, etc. Estos grupos son la gran característica de la industria mediática de hoy. En el caso de América Latina se produce esa especificidad, porque estos grupos mediáticos pertenecen a un pequeño grupo de familias. En cierta medida, las mismas familias que tradicionalmente han dominado la vida económica del país y que históricamente son familias ligadas a la gran propiedad, lo que daba el poder económico hasta hace algunos decenios. Hablar de latifundios mediáticos indica la superficie enorme que estos grupos cubren, y el carácter de pequeña familia que poseen. Recientemente estuve en Venezuela. ¿ Sabe Vd. que allí hay familias que poseen hasta 400 mil hectáreas de terreno? De igual manera en muchos países de América Latina las familias tradicionalmente poseen prensa escrita, radio, televisiones. En algunos países estos grupos controlan la vida económica. Vea el caso de México: el grupo Azcárraga o la familia Slim, las cuales controlan amplios sectores de la vida mediática.
R.N.: En realidad no es tampoco un fenómeno nuevo, solamente que ahora asoma su cabeza en el momento en que Latinoamérica conoce de gobiernos progresistas como el de Ecuador, Venezuela, Paraguay o El Salvador. ¿Se está convirtiendo el cuarto poder en un enemigo de estas democracias progresistas?
I.R.: En una democracia, cuando un solo sector tiene demasiado poder, en cualquiera de los aspectos de la vida, pero sobre todo en la vida económica y mediática, es obvio que se crea un desequilibrio. Porque la economía es determinante, y los medios controlan la mente, hacen la opinión pública, por lo tanto, influyen en la democracia. Si algunas familias tienen a la vez una parte importante del poder económico y mayoritaria del poder mediático, se está creando una fuerza que va a oponerse a cualquier reforma que esté destinada a repartir mejor. La democracia, recuerde, es repartir: la palabra, el voto, la decisión. Sin este proyecto distributivo no existe la democracia, sería una pura apariencia como ha venido sucediendo en América Latina durante decenios.Democracias que no tenían traducción económica, social, cultural, política. Evidentemente eran falsas democracias o democracias fragmentadas. Este sector mediático y económico, hoy en día, se opone de tal manera que constituye el principal grupo opositor. Mire: en Bolivia el grupo animador de la resistencia al presidente Evo Morales son los medios que pertenecen a unas cuantas familias.
R.N.: ¿Entonces conviene el término "latifundio de la información"?
I.R.: Así es. El latifundio de la información no es una definición científica, es una metáfora que está bien reflexionada. En Europa, por ejemplo, ya no quedan latifundios. Hubo reformas agrarias en particular después de la Segunda Guerra Mundial, lo mismo sucedió en Asia, por ejemplo. Reformas que permitieron la dislocación de los latifundios familiares. Ahora lo que tenemos, sí, son grandes empresas. En América Latina no ha habido reformas de este tipo, por eso menciono la agraria, porque es el corazón de todo lo demás. De igual manera, una reforma mediática supone que haya otras fuentes de información; que estas fuentes no estén controladas por el sector privado o empresarial; que no haya solamente el Estado, el cual en este momento intenta constituir un sector público. Y lo hace legítimamente, porque se trata de crear un contrapoder al poder empresarial mediático. Hay una reacción de crispación por parte de los empresarios dueños de los medios, que constituyen un verdadero frente de ofensiva contra todo proyecto reformista. Si no se cambian las cosas en América Latina, seguiremos teniendo sociedades profundamente desiguales.
R.N.: ¿Y parte de esta desigualdad obedece a la desinformación que viene operando?
I.R.: El proyecto ideológico de los grupos mediáticos consiste en tener un discurso de apaciguamiento social. Globalmente consiste en decir a aquellas personas que objetivamente tendrían motivos para protestar, que están viviendo en el mejor de los mundos. Por consiguiente, el proyecto ideológico de los medios dominantes busca disimular la dominación, que es natural que exista toda una serie de injusticias ( es natural que haya analfabetismo, que clases desfavorecidas tengan que sufrir desde el punto de vista de la salud pública ). En cierta medida es un discurso de desmovilización.
R.N.: Parece que hemos llegado a una situación límite y ahora el presidente Rafael Correa propone la creación de un órgano dentro de la UNASUR que proteja a los gobiernos latinoamericanos de los "atropellos" de la prensa del continente. ¿Es factible crear un órgano de esta naturaleza?
I.R.: Depende de lo que se entiende: si es un órgano judicial, un instituto, un tribunal. La sugestión que hace el presidente Correa traduce bien lo que hemos dicho: que estos gobiernos legítimamente elegidos y que están llevando a cabo el programa por el que han sido elegidos ( y lo hacen con relativa prudencia, sometiéndolo a referendos ) sienten que el principal adversario que tienen es un grupo que no ha sido elegido democráticamente, que tiene un enorme poder resultado de una situación de facto. Segundo: ese grupo de dueños de los medios dominantes en América Latina invoca el atentado de la libertad de expresión ( y que nadie amenaza. Todas las reformas que se llevan a cabo en Venezuela, Ecuador, Bolivia y otros países del continente se consumen dentro de un marco democrático, de economía de mercado, de voluntad de integración ) y encuentra aliados a escala internacional. Entonces se abre un frente de distorsión, difamación, deformación de las políticas que están llevando a cabo esos gobiernos. Yo entiendo la proposición del presidente Correa como el llamado de dirigentes políticos que se sienten acosados por grupos que no tienen legitimidad democrática. La libertad de expresión es un imperativo categórico en democracia, pero estos grupos no tienen legitimidad democrática. Por consiguiente no pueden llevar una política sistemática de acoso y derribo de gobiernos. Hemos visto cómo El Mercurio llevó a cabo una campaña en 1973 para derrocar a Allende; La Prensa en Nicaragua llevó a cabo una camapaña para derrocar al gobierno sandinista, democráticamente elegido. Hay precedentes y hay ejemplos. Por otra parte, la idea de Correa, si se traduce en la creación de un órgano constituido por "sabios" y que den su opinión, que lean la ley ( la ley existe, pero hay que interpretarla ), no es algo descabellado. En Francia, para todo lo que toca el funcionamiento de la t.v. hay una alta autoridad que regula su funcionamiento, la expresión política en ese medio, la expresión moral ( emisiones no aptas para menores, mostrar o no ciertas imágenes ), una ética de la representación. Eso existe y nadie pone en duda que Francia es un país democrático. En Francia, los presidentes de los canales de la t.v pública los nombra el Presidente de la República, a dedo. La idea de Correa no debe ser aislada diciendo que se trata de un capricho y que no quiere que los medios critiquen lo que hace. Existe un verdadero problema y la proposición de Correa se dirige a cómo encontrar, en el marco de la democracia, un órgano que dé su opinión, para que no haya solamente la confrontación Estado-medios privados. Podríamos imaginar una especie de autoridad mediática, neutral y objetiva, que vele por una relación sana entre el Estado y la prensa.
R.N.: Tuvimos en América Latina dictaduras y las históricas oligarquías, caudillos y próceres. ¿Pero nos estamos acercando a una dictadura mediática?
I.R.: No lo creo. Nos estamos alejando de esta posibilidad. Lo que es nuevo en América Latina es la creación y desarrollo de un sector público de la t.v y la radio en particular. Se ha desarrollado un sector público de la televisión en Venezuela, Brasil, Argentina, Bolivia, Ecuador. Esto es lo nuevo: que los Estados hayan entendido que el monopolio mediático del sector privado no es sano en un país que procede a cambios, cuando el conjunto de los medios se siente atacado por esos cambios. Nuestras democracias europeas son más veteranas que las latinoamericanas, y aquí funciona bien el sector público de los medios. El sector público nunca ha sido la expresión del gobierno; el sector público de la información en los países democráticos no es solo la expresión de las autoridades, es un sector que no depende de la publicidad ni del beneficio del comercio, que no está obsesionado con la voluntad de ganar audiencia a toca costa, que puede ir más al fondo, hacer programas culturales. El ciudadano debe tener la posibilidad de elegir, hasta en Estados Unidos existe. Mi sentimiento es que nos estamos alejando de la posibilidad de una dictadura mediática, y creo que porque nos estamos alejando de ella, es lo que irrita profundamente a los grupos privados mediáticos latinoamericanos.
EMPLAZAN AL Centro para la Libertad de Prensa ANTE CASO DE CENSURA
A continuación, copia de la carta de la Junta de Directores de la Asppro dirigida a la Junta de Directores del Centro para la Libertad de Prensa, relacionada a la censura de que fue objeto el anuncio de la Asppro en el diario Primera Hora.
20 de junio de 2009
Sr. Luis Alberto Ferré Rangel
Dr. José Jaime Rivera
Copresidentes
Centro para la Libertad de Prensa
"La esencia humana gira en torno a nuestra capacidad de
expresarnos para manifestar nuestra identidad individual y colectiva" - Luis A. Ferré Rangel
Estimada Junta:
Reciban el saludo cordial de la matrícula de la Asociación de Periodistas de Puerto Rico (Asppro), entidad que integra junto con ustedes esta Junta Asesora del Centro para la Libertad de Prensa (CLP). Es como miembro de esta Junta que solicitamos, y agradecemos, su atención.
El CLP cumple este año una década de trabajo dirigido a promover y defender la libertad más básica de entre las libertades democráticas: la libertad de expresión y prensa. La existencia del CLP es un ejemplo de cómo se pueden trascender los límites de una lucha coyuntural, en este caso el ataque de la Administración Rosselló al periódico El Nuevo Día, para abrir un frente amplio que esté al servicio de principios imperecederos.
Apegada a las necesidades de sus miembros y a sus fundamentos éticos, la Asppro lleva años llamando la atención del pueblo de Puerto Rico a la dramática reducción de espacios informativos que se ha sufrido en los medios de comunicación.
Inicialmente fue la radio con su torcida estrategia de darle horas y horas al contenido de "análisis" en vez de al de información. ¿El resultado? En la radio reina la discusión partidista mientras que los datos, las informaciones de sus reporteros, apenas llegan a dar un respiro antes de quedar ahogadas por el "análisis". Luego fue la primacía que las estaciones de televisión le comenzaron a dar a los espacios de chisme, al punto de que ahora sacrifican cualquier cosa por esos espacios y se ha dado ya que noticias históricas se difunden por boca de muñecas como si se tratara de anclas de noticiero. ¿Y los departamentos de noticia? Con recortes de unas 24 horas semanales de programación en los últimos dos años.
En todo este período, los medios impresos se mantenían, con variaciones y matices, como espacio de la noticia seria, profunda, y de la gestión periodística en la que la responsabilidad de ser los oídos, ojos, y voz del pueblo tenía prioridad clara. No creo que haga falta detallar en qué formas eso ha cambiado porque estoy seguro que todos ustedes se pueden remitir a su experiencia personal como lectores y a los comentarios que han escuchado al respecto de manera incesante en sus círculos profesionales y familiares.
A esta receta desastrosa para los mejores intereses del pueblo, se le ha añadido recientemente la masacre laboral que han experimentado los periodistas -nuestra matrícula, nuestros representados- en todo tipo de medios de comunicación. Un estimado conservador es que en los últimos años se han perdido al menos 400 posiciones laborales de todo tipo en los medios.
Para nosotros, la suma de todas estas circunstancias constituye una violación al "derecho a la libertad de expresión" de nuestro pueblo según lo define la Declaración Interamericana de Libertad de Expresión, de la Comisión de Derechos Humanos de la Organización de Estados Americanos (OEA).
Ante esto, la Asppro no ha dejado de buscar maneras de llamar la atención sobre este problema y provocar una discusión social sobre el mismo. Declaraciones, comunicaciones privadas, talleres, conferencias con peritos internacionales, resoluciones de nuestra Asamblea, participación en paneles y en documentales, todas han sido estrategias que responden a nuestro deseo de desarrollar un diálogo democrático sobre estos temas.
Nuestra más reciente acción fue una manifestación simultánea en cuatro puntos de San Juan y Ponce el pasado 3 de junio durante la cual periodistas, junto a artistas, repartieron a los conductores una carta abierta que se incluye con esta comunicación. En feliz coincidencia con la expresión de nuestro copresidente que citamos antes, los manifestantes vestían camisas negras que leían "Información + Cultura = Identidad".
Como refuerzo a esto, y en buena parte obligados por el hecho de que sólo un periódico (PR Daily Sun) cubrió la actividad editorialmente, acudimos al diario Primera Hora para pautar un anuncio (ver copia adjunta) con el encabezamiento "¡Los periodistas no se quedan callados!". Sin advertirle a nuestra agencia de publicidad, la gerencia decidió no publicar el anuncio haciendo referencia verbal escueta a una supuesta política de anuncios y a que el contenido de la carta, no del anuncio, de alguna forma atacaba a su empresa matriz, el Grupo Ferré Rangel. El Vocero, Claridad, el PR Daily Sun, y Caribbean Business sí publicaron la pauta, al periódico El Nuevo Día no se acudió porque nos resultan prohibitivas sus tarifas.
En la Declaración de Principios de Chapultepec, documento sobre el que se creó el CLP, se expresa que "toda persona tiene el derecho a buscar y recibir información, expresar opiniones y divulgarlas libremente. Nadie puede restringir o negar estos derechos". También se dice que "los medios de comunicación y los periodistas no deben ser objetos de discriminaciones o favores en razón de lo que escriban o digan".
Finalmente, se indica que "ningún medio de comunicación o periodista debe ser sancionado por difundir la verdad o formular críticas o denuncias contra el poder público."
La censura de nuestro anuncio ya ha provocado atención internacional y comunicaciones de colegas en Suramérica y Europa. Como miembro de esta Junta, la Asppro solicita que este cuerpo ejerza su criterio independiente para anunciar públicamente cuál es la posición del CLP sobre esta acción del diario Primera Hora para que, ante los colegas de Puerto Rico, ante los colegas internacionales y ante la historia, quede claro en qué lado de la libertad de expresión y prensa está el CLP.
Confiamos en que, por el bien del CLP y la importancia de su misión, los miembros de esta Junta Asesora tomarán una postura cónsona con la declaración de nuestro copresidente y los principios de la Declaración de Chapultepec que hemos citado.
Como saben, los suscribientes constituimos la Junta de Directores de la Asppro y la Asppro se debe a su matrícula por lo que el contenido de esta carta será divulgado a nuestros miembros.
Gracias por su atención.
Fraternalmente,
Oscar J. Serrano - Presidente
Quiomarie Vera - Vicepresidenta
Camile Roldán - Secretaria
Libni Sanjurjo - Tesorera
Vocales
Rafael Lenín López
Patricia Rivera
Laura N. Pérez
Waldo D. Covas
Maricarmen Rivera
Omaya Sosa Pascual
Daisy Sánchez - Exoficio
MERCENARIO
por Marcos Pérez Ramírez
Quien lo hubiera visto jamás hubiera sospechado que hacía cualquier cosa por dinero. Encararlo era imaginar la posibilidad de un abuelito redentorista -o un profesor de sociología- que residía en aquel cuerpo. Era de baja estatura y zapatitos pequeños.
Tenía una calva monacal de la que parecía estar muy orgulloso. Llevaba una barba aristotélica canosa. Apenas estrechaba la mano cuando saludaba. Parecía tímido en sus primeros días de trabajo. Estudiaba todos los movimientos de los periodistas que tendría a su cargo. Apareció –dicen- de la nada. En esa silla negra y enorme, como aquella que usaba el emperador de Star Wars- era que se sentaba el entonces flamante director ejecutivo.
Traído de lejanas tierras por que sí. Justificada su presencia por el ignorante cliché de la globalización que empuñaban sus empleadores. Empotrado en su puesto por encima de todos aquellos que alguna vez soñaron con ser parte de la dirección.
Por la razón o por la fuerza –nadie sabe las razones ocultas de cómo sucedió aquello- se hizo del poder cotidiano de las operaciones diarias del principal diario del país. Su paso fue lento, pero certero. Su ejecución, quirúrgica. Comenzó por aislar al hombre de confianza del editor jefe del diario. Su verbo colmado de mezquindad, lindezas y, cómo no, un acentito de una particular arrogancia que esconde un gran miedo, convenció al editor jefe para que le diera un puesto decorativo al desplazado. Habilitaron una gran oficina para él. Le instalaron televisores y todo tipo de juguetes para que se siguiera sintiendo querido. Poco importó la fidelidad que tuvo el hombre de confianza para con el diario. Poco importó su intachable carrera, su generosidad y hasta su alegría.
El sabor del mes era este nuevo señor a quien podríamos llamar Mercenario. Saludaba con mucha cortesía y hasta parecía interesado en las labores de sus subordinados. Alababa a los periodistas más habilidosos y jóvenes. Fulano escribe bien. Sutano es un gran editor. Perensejo es una persona muy organizada. Y Quirindongo me parece muy dinámico y alocado.
En una ocasión hasta los invitó a almorzar. Los recogió a todos en una lujosa Land Rover pagada por sus patronos, sólo para llevarlos a un restaurante que estaba al cruzar la calle. Entre bocado y bla, bla, bla les dijo que ellos iban a ser una parte muy importante del cambio que quería implantar en el diario. Les pidió su ayuda para generar ‘entusiasmo’. Aquella palabra era su estribillo favorito.
Transcurrió el tiempo y se hizo de los ingenuos. Averiguó todo lo que necesitaba saber. Supo la vida, obra y milagro de todos los que allí laboraban. Hurgó en los intereses laborales de sus subordinados. Palpó los roces y las envidias que había en el ambiente laboral y los enfundo en su vaqueta de tirria. De algo le tenía que servir a Mercenario toda esa experiencia que había adquirido en su juventud como lacayo de una dictadura.
Meses más tarde comenzó a repartir nuevos puestos. Relocalizaron algunos y a otros les dijeron –como le gustaba exclamar a la MERA MERA del diario- ahí está la puerta. Poco a poco, Mercenario se fue encajando muy bien en la silla que ocupaba. Pedía café en tazas de porcelana. Leía y miraba las noticias de una agencia extranjera vía web. Siempre con sus audífonos puestos para que nadie perturbara su concentración en -por ejemplo- un reportaje muy profundo sobre una pareja neoyorquina que se acababa de divorciar y cómo habían decidido despedazarse a través de sendos blogs.
A Mercenario le pidieron resultados: costo eficiencia, economías y ganancias, mucho billete y más billete. Y Mercenario se vendió bien y embaucó mejor con su formula. Noticias de farándula + noticias freaky + interés humano= ganancias. Pronto todos danzaban al ritmo del cambio, la novedad y la frescura.
Cuando Mer
cenario por fin estaba embutido en su silla de poder, afloró su desprecio manipulador. Un día era muy paternal y condescendiente con un reporterito que le pedía una mejor remuneración para su nuevo puesto de editor. Otro día era un troglodita que –casi- tildaba de recto anal al imbécil que incurría en la grave falta de cometer un error. Incluso se burlaba de su editor jefe frente a sus subordinados. Que si el editor jefe habla como si estuviera dando una presentación en Power Point, que si vive en un mundo ideal…
Así era Mercenario, un tipo osado con un baúl lleno de complejos. Sus conversaciones cotidianas, por más insignificantes que fueran, tenían que ser escuchadas con atención al detalle.
-Mira como quedaron estos lentes que tenía que arreglar. Me los enviaron por correo. Me salía más barato enviarlos allá, vía express, que arreglarlos en la Ínsula. Tienen un diseño espectacular, ¿no es cierto?- comentó en una ocasión.
Sin embargo, las conversaciones cotidianas o laborales de sus supervisados le importaban un bledo.
-Ustedes se preocupan por tonterías y no se dan cuenta en el gran País que viven-, dijo alguna vez en una reunión de staff.
Muchos fueron los que salieron de aquella reunión deseosos de saber más sobre las maravillas del país en el que todos los días comían, dormían y cagaban. Gracias al cielo por Mercenario, que vino desde allende los mares para enseñarle a sus anfitriones la manera inequívoca de apreciar su propia patria. Qué suerte tuvo ese periódico: contaban con un necio encumbrado en lo más alto de su ego.
Claro que tanta sapiencia no viene de gratis. Tomo poco tiempo saber cómo nació el aprecio de Mercenario por la Ínsula. Un sueldazo de tres cifras, una Land Rover de más de $60,000, gasolina paga, un apartamento cerca de la playa pagado por sus jefes y hasta el traslado de su familia desde su país natal, todas son razones suficientes para ver una Suiza en un país que es un profundo disparate.
Y ya que el billete llegaba al bolsillo de Mercenario, su inquina se disparó. Se convirtió en un Hernán Cortéz. Hizo de los periodistas que dirigía una manija de indios esclavizados, como los que residen en su imaginación de mayordomo. Los llenó miedos, odios y resentimientos para los unos con los otros. Reinaba la confusión bajo su mandato. Donde había solidaridad, sembró el sálvese quien pueda. Donde había compañerismo, sembró la traición.
Destrozado el ambiente de trabajo, le echó mano al producto. Prometió vender más diarios con su fórmula editorial. Comenzaron el choriceo, la pifia y la idiotez a ser los catalíticos de las labores de los periodistas. Tras bastidores, los dueños de la hacienda periodística que trajeron a Mercenario se quedaban callados. Más ahorro. Menos personal. Nuevo producto. Más producción. Más ganancias.
Mercenario estuvo bailando su mambo por más de un año. Cuando le llegó el momento de partir, ¡fua! Se fue, como el Diablo que escapa de toda culpa tras convencer al mundo de su improbable existencia. Dicen que lo despidieron. Puede ser que acabó su labor en la guerra para la que fue contratado. Quizás se convirtió en un ser ejemplar. Poco importa su estado actual, siempre y cuando agarre sus maletas y busque otra guerra en la que pelear por dinero. Aquí, en la Ínsula, aún están aquellos que lo trajeron para hacerles el trabajo sucio. Aquellos a los que Mercenario les costó una fortuna. Aquellos que terminaron siendo mercenarios de su propia ambición y cobardía.
Publicado en Facebook el 22 de junio 2009.
9 de julio de 2009
CNN en español: a la extrema derecha de la derecha hondureña

por Juan Carlos Camaño
Recordemos: José Manuel Zelaya Rosales, presidente de Honduras, fue sacado de su CNN/logotipocasa, por la fuerza, durante la madrugada del 28 de junio, y trasladado en avión, por un comando de militares, encapuchados, a Costa Rica. Y he aquí el comportamiento inicial de la CNN: notas editoriales, comentarios y reportajes, todo, bajo un título, cuando menos llamativo: “Destitución forzada”. Para la CNN no hubo un golpe de Estado en Honduras. ¿Qué tal?
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8 de julio de 2009
EDUARDO GALEANO: “LOS MAPAS DEL ALMA NO TIENEN FRONTERAS”
Discurso del 9 de julio en la Embajada Argentina, en Montevideo, al ser condecorado con la Orden de Mayo de la República Argentina.
MONTEVIDEO, Jul (IPS) Permítanme agradecer esta ofrenda que estoy recibiendo, que para mí es un símbolo de la tercera orilla del río. En esa tercera orilla, nacida del encuentro de las otras dos, florecen y se multiplican, juntas, nuestras mejores energías, que nos salvan del rencor, la mezquindad, la envidia y otros venenos que abundan en el mercado.
Aquí estamos, pues, en la tercera orilla del río, argentinos y uruguayos, uruguayos y argentinos, rindiendo homenaje a nuestra vida compartida, y por lo tanto estamos celebrando el sentido comunitario de la vida, que es la expresión más entrañable del sentido común.
Al fin y al cabo, y perdón por irme tan lejos, cuando la historia todavía no se llamaba así, allá en el remoto tiempo de las cavernas, ¿cómo se las arreglaron para sobrevivir aquellos indefensos, inútiles, desamparados abuelos de la humanidad? Quizá sobrevivieron, contra toda evidencia, porque fueron capaces de compartir la comida y supieron defenderse juntos. Y pasaron los años, miles y miles de años, y a la vista está que el mundo raras veces recuerda esa lección de sentido común, la más elemental de todas y la que más falta nos hace.
Yo tuve la suerte de vivir en Buenos Aires, en los años setenta. Llegué corrido por la dictadura militar uruguaya, y me fui corrido por la dictadura militar argentina.
No me fui: me fueron. Pero en esos años comprobé, una vez más, que aquella prehistórica lección de sentido común no había sido olvidada del todo. La energía solidaria crecía y crece al vaivén de las olas que nos llevan y nos traen, argentinos que vienen y van, uruguayos que vamos y venimos. Y en el tiempo de las dictaduras, supimos compartir la comida y supimos defendernos juntos, y nadie se sentía héroe ni mártir por dar abrigo a los perseguidos que cruzaban el río, yendo para allá o desde allá viniendo. La solidaridad era, y sigue siendo, un asunto de sentido común y por lo tanto era, y sigue siendo, la cosa más natural del mundo. Quizá por eso su energía, la siempreviva, fue más viva que nunca en los años del terror, alimentada por las prohibiciones que querían matarla. Como el buen toro de lidia, la solidaridad se crece en el castigo.
Y quiero dar un testimonio personal de mi exilio en la Argentina.
Quiero rendir homenaje a una aventura llamada “Crisis”, una revista cultural que algunos escritores y artistas fundamos con el generoso apoyo de Federico Vogelius, donde yo pude aportar algo de lo mucho que me había enseñado Carlos Quijano en mis tiempos del semanario “Marcha”.
La revista “Crisis” tenía un nombre más bien deprimente, pero era una jubilosa celebración de la cultura vivida como comunión colectiva, una fiesta del vínculo humano encarnado en la palabra compartida. Queríamos compartir la palabra, como si fuera pan.
Los sobrevivientes de aquella experiencia creadora, que murió ahogada por la dictadura militar, seguimos creyendo lo que entonces creíamos. Creíamos, creemos, que para no ser mudo hay que empezar por no ser sordo, y que el punto de partida de una cultura solidaria está en las bocas de quienes hacen cultura sin saber que la hacen, anónimos conquistadores de los soles que las noches esconden, y ellos, y ellas, son también quienes hacen historia sin saber que la hacen. Porque la cultura, cuando es verdadera, crece desde el pie, como alguna vez cantó Alfredo Zitarrosa, y desde el pie crece la historia. Lo único que se hace desde arriba son los pozos.
La dictadura militar acabó con la revista y exterminó muchas otras expresiones de fecundidad social. Los fabricantes de pozos castigaron el imperdonable pecado del vínculo, la solidaridad cometida en sus múltiples formas posibles, y la máquina del desvínculo continuó trabajando al servicio de una tradición colonial, impuesta por los imperios que nos han dividido para reinar y que nos obligan a aceptar la soledad como destino.
A primera vista, el mundo parece una multitud de soledades amuchadas, todos contra todos, sálvese quien pueda, pero el sentido común, el sentido comunitario, es un bichito duro de matar. La esperanza todavía tiene quien la espera, alentada por las voces que resuenan desde nuestro origen común y nuestros asombrosos espacios de encuentro.
Yo no conozco dicha más alta que la alegría de reconocerme en los demás. Quizás ésa es, para mí, la única inmortalidad digna de fe. Reconocerme en los demás, reconocerme en mi patria y en mi tiempo, y también reconocerme en mujeres y hombres que son compatriotas míos, nacidos en otras tierras, y reconocerme en mujeres y hombres que son contemporáneos míos, vividos en otros tiempos.
Los mapas del alma no tienen fronteras. (FIN)
(*) Eduardo Galeano, escritor y periodista uruguayo, autor de Las venas abiertas de América Latina, Memorias del fuego y Espejos/Una historia casi universal.
6 de julio de 2009
Lo aburrido del periodismo, según Montanelli

por Dalila Rodríguez Saavedra
Durante la breve, pero intensa labor periodística que realicé en el periódico La Nación de Costa Rica, en 2001, tuve el placer de conocer al periodista Víctor 'Tito' Hurtado. El atentado de 11 de septiembre al World Trade Center estallaba en Nueva York y simultáneamente en mí, en la redacción sanjosesina. Aseguro que nunca antes adoré tanto la profesión y el buen nervio que se suscita entre profesionales en momentos como éste.
Víctor Hurtado no sólo es un excelente periodista, es un intelectual y escrupuloso investigador que hoy continúa su labor en varios medios. En aquellos años en que me estrenaba, digamos "oficialmente", en el periodismo, este señor modesto y erudito moldeó mi carrera y alimentó mi vocación.
Recientemente hice un vuelo trasatlántico y tuve la grata sorpresa de leer dos de los artículos sobre lingüística que publica mensualmente en una revista de la aerolínea. Me dio mucho orgullo leerlo, pero también me dio una inmensa nostalgia la carencia de personajes como Tito en los diarios de mi país... Le escribí un mensaje y le dejé saber lo importante que fue para mí en mi formación y lo reflexiva que he estado sobre el periodismo de contenido versus la actualidad "noticiosa".
Para agradecer lo que la literatura ha aportado a la crónica noticiosa, y viceversa, comparto con ustedes una reflexión sobre el grave error que puede cometer un periodista. Publicado por Hurtado en Áncora, revista literaria del rotativo costarricense.
"Montanelli y los lecheros"
5 de julio de 2009
HONDURAS: UN GOLPE ANUNCIADO
De la mano de Marcia Rivera nos llega este excelente análisis hecho por Leticia Salomón sobre la coyuntura hondureña. Marcia describe a Leticia como “una destacada cientista social y líder de la sociedad civil hondureña, amiga de muchos años, investigadora y fundadora del CEDOH, un centro afiliado a CLACSO”.
por Leticia Salomón
A. LOS HECHOS
1. LA DETENCIÓN Y EXPATRIACIÓN DEL PRESIDENTE
El domingo 28 de junio de 2009, un contingente de militares rodearon la residencia del Presidente de la República, Manuel Zelaya Rosales (2006-2010), lo detuvieron, lo trasladaron a la Fuerza Aérea Hondureña y lo enviaron a Costa Rica, en un acto similar al que realizaban los militares en el pasado cuando querían deshacerse de los antiguos Jefes de las Fuerzas Armadas. El detonante principal fue la convocatoria a una encuesta de opinión a realizarse ese mismo día, promovida por el Presidente de la República, a través de la cual se le consultaría a la ciudadanía si deseaba que en las elecciones de noviembre se colocara una cuarta urna (las otras tres corresponden al Presidente, a los diputados y a los alcaldes) para votar por la instalación de una Asamblea Nacional Constituyente en el 2010, cuyo fin primordial sería la elaboración de una nueva Constitución de la República.
2. EL PROCESO DE PRODUCCIÓN DEL GOLPE DE ESTADO
El golpe de Estado se venía gestando desde varios días atrás, alimentado por una confrontación creciente entre los tres poderes del Estado, específicamente entre los poderes Legislativo y Judicial contra el Poder Ejecutivo. Una de las manifestaciones más evidentes fue el desconocimiento por dos poderes del Estado, de la decisión del Presidente de la República de destituir al Jefe del Estado Mayor Conjunto, General Romeo Vásquez Velásquez, por negarse a cumplir una orden del Ejecutivo, facultad establecida en la propia Constitución de la República que se enmarca dentro de la subordinación jerárquica de las Fuerzas Armadas al poder legítimamente constituido. La restitución del mencionado General en su cargo en una operación relámpago por parte de la Corte Suprema de Justicia y similar acción por parte del Congreso Nacional, que llegó al extremo de declarar héroe nacional al militar, constituyó un atentado a la independencia de poderes y llevó al límite la negativa de ambos poderes a realizar una consulta ciudadana.
La decisión de consumar el golpe de Estado se tomó el jueves 25 de junio cuando el mismo Presidente del Congreso pidió al pleno declarar deshabilitado al Presidente de la República para continuar desempeñando su cargo, y procedió a constituir una Comisión de Dictamen cuya resolución no se produjo con la celeridad que se esperaba, lo que unido a la cautela del Embajador de los Estados Unidos para apoyar la inhabilitación, impidió que el golpe de Estado se consumara ese mismo día.
3. EL DESENCADENANTE
La Constitución vigente en Honduras data de 1982 y en ella no se contemplan los mecanismos para revisarla y crear una nueva. Los constituyentes de la época, conscientes de las debilidades de los partidos políticos tradicionales, establecieron un conjunto de artículos denominados “pétreos” y una advertencia encaminada a considerar como delito cualquier intento de reformarla. La iniciativa del Presidente Zelaya de impulsar una consulta/encuesta ciudadana para preguntarle a la ciudadanía si quería que se colocara una cuarta urna en las elecciones generales de 2009, para decidir sobre la instalación de una Asamblea Nacional Constituyente que se encargaría de reformar la constitución, recibió una reacción adversa de la clase política que recordaba constantemente que en el pasado autoritario esa propuesta llevaba implícita un golpe de Estado y, derivado de ello, el empeño continuista del Presidente de la República. A partir de ese momento, todo intento del Presidente para realizar la consulta chocaba con la oposición del Poder Legislativo, primero, y del Poder Judicial, después. Ambos intensificaban su oposición emitiendo constantes y veloces fallos de ilegalidad a las iniciativas del poder Ejecutivo, relacionadas con la cuarta urna, ya sea en la fase de consulta o en la fase de encuesta.
B. LA ALIANZA POLÍTICO-ECONÓMICA-MEDIÁTICA
Lo anterior permitió la confluencia de intereses diversos:
1. Intereses político-partidarios, que aglutinaron a seguidores del Presidente del Congreso Nacional, Roberto Micheletti, candidato perdedor en las elecciones primarias del partido Liberal, con un fuerte resentimiento con el presidente del Poder Ejecutivo por no haberle dado el apoyo suficiente para asegurar su triunfo; militantes del partido Nacional, que vieron la iniciativa del Presidente Zelaya como una amenaza al triunfo del candidato de su Partido, Porfirio “Pepe” Lobo; diputados de dos de los tres partidos pequeños, Pinu y Democracia Cristiana, que se posicionaron al lado del presidente del Congreso Nacional en la confrontación de poderes del Estado (la excepción la constituyó el partido Unificación Democrática de tendencia izquierdista y con muy poca representación en el parlamento).
2. Intereses político-institucionales, en torno a los que se agruparon las siguientes instituciones: a) Corte Suprema de Justicia, de cuyos miembros ocho son del partido Liberal, incluido su presidente, y siete son del partido Nacional. Todos ellos fueron nombrados por el Congreso Nacional a propuesta de una Junta Nominadora, pero todos guardan un alto nivel de subordinación hacia el partido que votó por ellos y, en el caso del Presidente (de la Corte Suprema) mantiene una relación de dependencia directa con respecto al Presidente del Congreso Nacional b) Ministerio Público, dirigido por el Fiscal General, perteneciente al partido Liberal, y el Fiscal General Adjunto, del partido Nacional, ambos nombrados recientemente por el Congreso Nacional luego de fuertes negociaciones entre las bancadas en las que el presidente Micheletti jugó un papel activo c) Procuraduría General de la República, liberal nombrada por el Congreso Nacional y con fuerte dependencia de su partido d) Comisionado Nacional de los Derechos Humanos, reelecto por el Congreso Nacional luego de intensas negociaciones con el partido Liberal y e) Tribunal Supremo Electoral, organismo altamente partidizado cuyo presidente pertenece al partido Liberal y mantiene vínculos directos con el presidente del Congreso.
3. Intereses económicos, que juntaron a dirigentes empresariales de las organizaciones gremiales, Consejo Hondureño de la Empresa Privada (COHEP) y Asociación Nacional de Industriales (ANDI), que estaban disgustados con la decisión presidencial de aumentar unilateralmente el salario mínimo en diciembre anterior, a pesar de la negativa empresarial a aumentarlo
4. Intereses mediáticos, que hicieron confluir a los principales dueños de medios de comunicación a) Rafael Ferrari, del Partido Liberal, dueño de canales de televisión 3, 5 y 7, y de una cadena de radio y varias radios menores, b) Carlos Flores, también del Partido Liberal, ex presidente de Honduras y dueño de Diario La Tribuna, de mucha influencia en la zona central del país y padre de la Vicepresidenta del Congreso Nacional a quien colocó por su amistad con Roberto Micheletti, entonces Presidente del Congreso Nacional, con una relación de dependencia hacia el ex presidente; c) Jorge Cañahuatti, del Partido Nacional, dueño de los diarios El Heraldo y La Prensa, con fuerte influencia en la zona central el primero y nacional el segundo, confrontado con el gobierno desde el inicio, por cuestiones partidarias y por quedar excluido de los contratos del gobierno. Desde dos años atrás el presidente comenzó a señalar a los "poderes fácticos" que lo presionaban para conseguir beneficios económicos, dentro de los cuales se encontraban los empresarios de medios de comunicación y otras actividades económicas, que se han señalado.
C. LOS ARGUMENTOS SEÑALADOS
1. El presidente quería imponer la democracia participativa
La clase política del país, representada en el Congreso Nacional a través de los partidos actualmente constituidos, ha manifestado una resistencia creciente a aceptar nuevas formas de democracia, como la participativa, argumentando que la democracia representativa es la única forma de ejercicio de la democracia y que los diputados al Congreso Nacional son los únicos facultados para opinar sobre los asuntos públicos. La idea de consultar a la ciudadanía para opinar sobre un asunto de trascendencia nacional, como la creación de una nueva Constitución adaptada a los cambios que ha experimentado el contexto nacional e internacional luego de 28 años de haber sido emitida, alteró la calma legislativa y sus diputados comenzaron a argumentar que la Constitución de la República no se podía cambiar porque los constituyentes que emitieron la Constitución de 1982, actualmente vigente, decidieron que habían artículos pétreos que hacían imposible que la Constitución fuera reformada.
2. El Presidente desobedeció las órdenes judiciales
La insistencia del Presidente de la República de continuar adelante con la idea de la cuarta urna, pese a la oposición del Poder Legislativo, secundada por el Poder Judicial, llevó al límite la confrontación entre los poderes del Estado y todos ellos terminaron con argumentaciones y contra argumentaciones jurídicas que evidenciaron la politización partidaria del Poder Judicial que se posicionó al lado del Poder Legislativo en el conflicto entre Poder Legislativo y Poder Ejecutivo. De esta manera, lo que pudo haber sido un conflicto exclusivamente jurídico, que debía resolverse en los tribunales de Justicia, se convirtió en un problema esencialmente político que se manejó públicamente como problema jurídico, aunque privadamente, a través de negociaciones entre el Poder Ejecutivo y la alianza político-económica-mediática, se manejó como un problema político.
3. El Presidente pretendía continuar en el poder
El argumento del continuismo comenzó a ser utilizado por el Congreso Nacional, secundado por los dueños de medios de comunicación, la empresa privada, sectores conservadores, personas y grupos interesados, y militares retirados que comenzaron a plantar la idea de que el presidente quería continuar en el poder, a pesar de su reiterada afirmación de que él estaría en el gobierno hasta el último día de su mandato y que la Asamblea Nacional Constituyente sería tarea del nuevo gobierno que iniciaría en el 2010. En esta percepción pudieron influir declaraciones iniciales contradictorias por parte de funcionarios allegados al Presidente de la República, que pudieron contribuir a confundir a los sectores en confrontación sobre este tema, aunque el mismo adquirió su propia dinámica y comenzó a repetirse una u otra vez por parte de todos los componentes de la alianza política-económica-mediática, hasta lograr un alto nivel de manipulación y desinformación.
4. El presidente quería instaurar el comunismo en el país
La cercanía del Presidente Zelaya con los países integrantes de la Alianza Bolivariana de las Américas (ALBA) y Petrocaribe, le creó una imagen de centro izquierda que incomodó a empresarios y políticos que comenzaron a asociar todas las decisiones gubernamentales con acciones encaminadas a instaurar el comunismo en el país, situación que fue hábilmente manipulada por los medios de comunicación y repetida insistentemente por los militares retirados que adquirieron un protagonismo creado y estimulado por las fuerzas opositoras al gobierno. La cercanía a los países de la ALBA, en particular, Venezuela, Nicaragua y Cuba, les llevó a estigmatizar a gobierno y ciudadanos de estos países, y a considerar que la presencia de sus diplomáticos en el país constituía una amenaza para la democracia.
5. El Presidente ha incumplido sus funciones
El tema de la cuarta urna desplazó a todos los otros temas de la agenda nacional, acaparando la atención de legisladores, funcionarios y medios de comunicación, al extremo que medios de comunicación de la alianza político-económica-mediática dedicaban espacios casi completos a cuestionar el tema y, por supuesto, el gobierno utilizaba el canal del Estado y un par de canales más, para defender su posición en torno a la cuarta urna. La alianza opositora continuó cuestionando la insistencia presidencial en mantener el tema y decidieron cuestionarlo por la falta de atención, que según ellos, le restaba a la fiebre AH1N1, inundaciones y terremotos.
D. EL PAPEL DE LOS MILITARES
Conforme avanzaba la confrontación entre poderes del Estado, en una evidente crisis de ingobernabilidad política, la alianza opositora comenzó a acercarse al Jefe del Estado Mayor Conjunto, General Romeo Vásquez Velásquez, y a la Junta de Comandantes, para pedirles que no obedecieran las órdenes del presidente de la República, de repartir las cajas para la encuesta de opinión en todo el país. A la vez que negociaba con la cúpula militar en privado, colocaba en la agenda pública a militares retirados, protagonistas de la década de los ochenta, formados en plena guerra fría, reafirmando posiciones anticomunistas, incitando a la desobediencia y haciendo llamados a la insubordinación de los militares activos. La crisis permitió que personajes sumados en el anonimato adquirieran visibilidad y se convirtieran en referentes notables para los medios de comunicación de la alianza opositora, militarizando la agenda de los medios y polarizando la sociedad en dos grupos fuertemente enfrentados, los que estaban a favor y los que estaban en contra. La destitución del Jefe del Estado Mayor y la renuncia del Secretario de Defensa, Edmundo Orellana, fue una consecuencia lógica de la presión político-jurídica a que se vieron enfrentados los militares durante varios días de confrontación.
Hasta ese momento las Fuerzas Armadas aparecían como víctimas de la polarización civil en el plano político. A partir de ahí y luego de la restitución político-judicial del General en su cargo, y después de su reconocimiento público en el Congreso Nacional como “héroe nacional”, por haberle desobedecido al Presidente de la República, el militar comenzó a participar en marchas y protestas callejeras, y a dar entrevistas para los medios opositores, definiéndose claramente del lado de la alianza político-económica-mediática. La Junta de Comandantes, constituida por los Jefes de las tres fuerzas y el Inspector General, además del propio Jefe del Estado Mayor Conjunto, decidió involucrarse en la confrontación tomando partido por la alianza opositora y ejecutando el golpe de Estado de la mañana de 28 de junio. Muchos años de profesionalización y creciente subordinación militar a los gobiernos legítimamente constituidos fueron echados por la borda por los Comandantes militares que prefirieron anteponer sus intereses y rencores particulares, y sucumbir ante el poder económico y político, cometiendo uno de los errores más grandes que marcarán negativamente a su institución. En estos 28 años de construcción democrática, las Fuerzas Armadas lograron construir paso a paso una fuerte legitimidad ante la sociedad, al grado que aparecían en las encuestas con un nivel de aceptación similar al de la iglesia católica. Verlos en la calle, al lado de la Policía, persiguiendo y golpeando a ciudadanos hondureños que se plantaron para rechazar el golpe de Estado, representa un retroceso grave por el cual pagarán su precio ante la historia y ante la sociedad.
E. LAS CONTRADICCIONES DEL CONGRESO NACIONAL
Lo ocurrido en el Congreso nacional durante el domingo 28 de junio pasará a la historia del país como un ejemplo de los extremos a los que puede conducir la combinación de intolerancia, manipulación del significado de la democracia, intereses personales, ideologización del conflicto político y rivalidades intrapartidarias. Lo más lamentable es la reproducción de los viejos métodos militares que combinaban mentiras sostenidas como verdades, silencio oficial ante la situación crítica, sometimiento de los medios de comunicación opuestos al golpe, desinformación, ausencia de información sobre lo que ocurre, intervención de teléfonos, detención de funcionarios, represión de manifestantes, interrupción del fluido eléctrico, intento de controlar la comunicación electrónica y auto proclamación como defensores de la nación. Lo anterior dio lugar a una serie de contradicciones en que incurrieron los diputados y allegados, reproducidas fielmente por los medios de comunicación, las cuales se resumen en lo siguiente:
1. La carta de renuncia del Presidente del Ejecutivo
La justificación del golpe de Estado fue la renuncia que supuestamente había firmado y sellado el presidente de la República el domingo 28 de junio, en la que indicaba que lo hacía por razones de salud y para preservar la paz de la nación. La carta presentaba fecha del jueves 25 de junio, fecha en que se había planificado el golpe de Estado como producto de las conversaciones entre el presidente del Congreso Nacional y el Jefe del Estado Mayor Conjunto y en la cual esperaban inhabilitar al Presidente de la República.
2. Sustitución versus derrocamiento
La argumentación central utilizada por los diputados del Congreso Nacional es que ante el vacío dejado por la renuncia del Presidente de la República, el Congreso Nacional se ve obligado a sustituirlo por el Presidente del Congreso, a quien le toca constitucionalmente la sucesión en el cargo. Sin embargo, ellos mismos y sus allegados han caído en contradicciones al repetir que el presidente ha sido derrocado, relevado de su cargo, inhabilitado o separado del mismo por incumplir órdenes judiciales. El Decreto Legislativo estableció improbar la actuación del Presidente de la República y separarlo de su cargo.
3. Espíritu de cuerpo versus intereses partidarios
El Congreso Nacional ha asumido posiciones bastante homogéneas ante el golpe de Estado. Ha aparecido como un poder del Estado confrontado con otro poder del Estado, sin distinciones partidarias entre liberales y nacionalistas, aunque a nivel individual cada uno apuesta a sus propios intereses, como la distribución de cargos públicos en los siete meses que faltan para que el Presidente Zelaya termine su período presidencial, y la distribución de cargos en el Congreso Nacional, una vez que inicie el próximo gobierno. Los nacionalistas apostaron al golpe confiando que esta crisis ahondaría las diferencias del partido Liberal y les haría perder las elecciones de noviembre. Los liberales apostaron al golpe pensando que el control del gobierno por siete meses les permitirá disponer de recursos públicos para financiar su campaña y ganar los comicios de noviembre.
4. De candidato perdedor a presidente defacto
La pérdida de las elecciones primarias de su partido ante su opositor Elvin Santos, no fue un obstáculo para incorporarlo como socio menor en el proceso de golpe de Estado, porque esa alianza lo fortalecía frente al Presidente quien lucía aislado de su partido. El resentimiento generado como resultado de sus frustradas aspiraciones presidenciales por la vía legal, se vio compensado ante la posibilidad de ser presidente por la vía ilegal, como producto de un golpe de Estado.
F. LAS DEBILIDADES GENERADORAS DE LA CRISIS
Es indudable que la crisis político-institucional que desembocó en el golpe de Estado del 28 de junio, tiene raíces en la estructura del sistema político y en sus debilidades para enfrentar adecuadamente los retos que supone la construcción de la democracia en nuestro país, entre las cuales podemos señalar las siguientes:
1. Politización partidaria de las instituciones
Todas las instituciones del Estado son políticas por naturaleza, pero imprimirle un sello partidario excluyente, subordinado e irrespetuoso, traspasa los límites de lo aceptable y se convierte en una debilidad que puede convertirse en una amenaza para el fortalecimiento democrático. La falta de independencia y la limitación de la autonomía para desempeñarse frente a la ciudadanía se convierte en una fuerte debilidad que ha aflorado en esta crisis con dimensiones tan grandes que deben motivar a una profunda reflexión.
2. Candidatura presidencial de los Presidentes del Poder Legislativo
En los últimos años se ha observado una creciente tendencia a la confrontación entre los poderes Legislativo y Ejecutivo, particularmente en los dos últimos años de gobierno, cuando comienzan a definirse los precandidatos y candidatos a la Presidencia de la República. Un factor explicativo clave es el lanzamiento de las candidaturas presidenciales de los presidentes del Congreso Nacional que lleva al parlamento a poner distancia ante el poder Ejecutivo e inclusive confrontarlo, para obtener una mayor aceptación popular o para comenzar a ejercer el poder antes de obtenerlo. En años pasados se realizó una reforma encaminada a impedir que este tipo de candidaturas se pudieran lanzar sin antes haber renunciado a su cargo, pero la misma politización de las instituciones, en particular del Sistema Judicial, ha hecho que los dos últimos presidentes de ese poder del Estado hayan lanzado sus candidaturas a pesar de la prohibición derivada de una reforma constitucional.
3. Incapacidad política para lograr acuerdos
De manera creciente se ha observado la incapacidad política para articular consensos y alcanzar acuerdos, característica que libró en el pasado a nuestro país de los enfrentamientos bélicos que se produjeron en otros países de Centroamérica. Esta tendencia ha llegado a su máxima expresión en la crisis que condujo al actual golpe de Estado, situación que pudo evitarse si hubiera existido voluntad política para ceder en las dos partes en conflicto, mayor disposición a la negociación y mejor preparación para la solución pacífica de los conflictos.
4. Recurrencia a poderes arbitrales
Una gran debilidad del sistema político hondureño, muy vinculada a la anterior, es la constante búsqueda de poderes arbitrales para solucionar los conflictos. La recurrencia a las Fuerzas Armadas es la actitud que lo ha caracterizado históricamente, aunque esta decisión ha terminado siempre, como ahora, en golpes de Estado, luego de otorgarles un protagonismo político que no les corresponde. Una nueva manifestación de esta tendencia se expresa en la recurrencia a las iglesias como factor mediador y arbitral, papel que tampoco les corresponde por la condición laica del Estado hondureño. En este proceso de polarización y posterior golpe de Estado, las iglesias hondureñas, tanto la católica como las evangélicas, no sólo fallaron en su papel mediador sino que se inclinaron por una de las fuerzas en conflicto, exacerbando los ánimos e intensificando la polarización. Esta tendencia es negativa porque le concede protagonismo político a dos instituciones que no deben tenerlo porque ocupan y deben ocupar espacios que no deben estar contaminados por la política.
5. Cultura de la intolerancia, el irrespeto y la confrontación
Una característica relativamente nueva del sistema político hondureño es la intolerancia a los que son y piensan diferente; el irrespeto al otro, incluidas las máximas autoridades de nuestro país; y la tendencia a convertir diálogos en confrontación. Esta situación se ha observado con mucha preocupación en la crisis actual tanto en el ámbito político como en el ámbito social. Llama la atención que la confrontación llegó al límite, provocada y estimulada por los medios de comunicación de la alianza opositora, impregnando a la sociedad de lo que hasta ahora ha sido una característica de los medios de comunicación en general: ofensas, lenguaje soez, gritos, invasión de la privacidad, agresión, acusaciones infundadas. Todo ello se vio en este proceso, lo que imposibilita más la búsqueda de consensos y la solución pacífica de los conflictos.
G. UN GOLPE AL PROCESO DEMOCRÁTICO
Si no fuera por el drama provocado por el golpe de Estado, la detención y expulsión del Presidente de la República, la represión de manifestantes, las violaciones a las garantías individuales y los controles a la libertad de expresión, provocaría hilaridad la forma en que los políticos hondureños definen la democracia, el orden democrático y el fortalecimiento institucional. Mantienen el viejo concepto ideologizado de democracia que colocaba a los militares como sus máximos defensores, consideran orden democrático al castigo impuesto al Presidente de un poder del Estado por atreverse a desafiar al Congreso Nacional y denominan fortalecimiento institucional a la rapidez con que nombran a su sustituto y a su nuevo gabinete. La situación se volvería más hilarante si los escuchamos razonando sobre porqué lo sucedido no puede definirse como un golpe de Estado: no lo es, dicen, porque siguen existiendo los tres poderes, no se ha roto el orden constitucional y no hay militares al frente de las instituciones del Estado.
Los políticos hondureños le han dado un fuerte golpe al proceso de construcción democrática que se ha venido gestando en los últimos 28 años, demostrando intolerancia, irrespeto a la independencia de poderes, autoritarismo, ignorancia de los cambios que se han producido en el contexto internacional, ambiciones desmedidas, subordinación a los grupos económicos y un profundo irrespeto al Estado de Derecho.
Las Fuerzas Armadas se volvieron cómplices del rompimiento del orden constitucional y le provocaron un profundo daño a su imagen institucional, sustituyendo su condición profesional, apolítica y no deliberante, por la condición peyorativa de gorilas con que se les conocía hasta la década de los ochenta. Se sumaron al juego de los protagonistas de la alianza político-económica y mediática, y se convirtieron en instrumento para que ellos lograran sus objetivos y se quedaran con la gloria, mientras la institución se quedaba con la ignominia.
Todas las personas, grupos y políticos tienen derecho a apoyar o rechazar sistemas ideológicos que caracterizan a los países de nuestro continente; a lo que no tienen derecho es a imponer su criterio particular como criterio general de la sociedad, a impedir que un presidente termine su mandato constitucional porque no comparten con él sus simpatías personales con otros presidentes y a impedir que la ciudadanía sea consultada sobre cualquier tema, incluyendo la elaboración de una nueva Constitución. Manifestarse sobre estos y otros temas, es también un derecho de todos, pero expresar públicamente nuestras preferencias y gritarlas con toda la fuerza que podamos, no nos hace superiores a los otros.
• Consultar a la ciudadanía no puede ser nunca un acto ilegal: cuando los integrantes de la alianza política-económica y mediática asuman el significado de esta frase, será un gran indicador de avance en cultura política democrática.
• Reconocer y respetar la coexistencia de personas, partidos y países que son o piensan diferentes, será un gran indicador de que las Fuerzas Armadas hondureñas superaron su condición primitiva y atrasada.
• Emitir una opinión no implica obligatoriamente estar a favor o en contra, cuando la sociedad hondureña asuma este criterio, será un gran indicador de su capacidad para debatir y proponer.
Tegucigalpa, Honduras, 29 de junio de 2009
26 de junio de 2009
LA PRENSA SUFRE DE ...VEJEZ?
Las dificultades de los diarios de papel en esta época acaban de ponerse en evidencia nuevamente. Mark Pots da cuenta de ello en su más reciente entrada. El punto clave es pertinencia. Si la noticia la conocemos antes de ver los periódicos mediante la internet, la radio o la televisión, o una combinación de todas ellas --como suele suceder--, la prensa de papel deberá cumplir otro... !papel!
No puede, no debe, repetir lo mismo. El comentario final de Pots sobre este tema es el siguiente:
(Ver a Pots)
24 de junio de 2009
A CELEBRAR EL 4 DE JULIO?
La revista ADBUSTERS comenzó una original campaña de insurrección. Llaman a celebrar otra declaración de Independencia de EEUU, pero esta vez del imperio de las grandes corporaciones. Parte del llamado lee asÍ:
On July 4, declare independence from corporate rule!!!
A corporation is not a person. Its an organizational structure that has no morality and feels no remorse. Yet the modern corporation enjoys the same rights as you or I: free speech, the ability to own property, the right to lobby government officials and protection against self-incrimination. Decades of deregulation and laissez-faire capitalist ideology have allowed corporations to steer the world's political, economic, environmental and cultural agendas.
We need a contemporary insurrection to reclaim our democracy, our freedom and our country. We must challenge corporations and take back what is rightfully ours. Flying the Corporate America Flag as a symbol of our rebellion, let's make this July 4 the beginning of the second American Revolution. Lets declare our independence from corporate rule!
